Para muchos de nosotros, las conversaciones sobre salud sexual estaban marcadas por el silencio, la vergüenza, el miedo o la desinformación. Cuando empecé a trabajar en el sector sanitario y en salud pública, me di cuenta de lo mucho que el acceso a una información clara y sincera puede cambiar la vida de las personas y de lo necesario que es. 
La falta de una educación precisa, científica y basada en la evidencia influye en la formación de los profesionales sanitarios, en el desarrollo de las conversaciones en los entornos clínicos y en la prestación de la atención sanitaria. Cuando la desinformación, el estigma o la incomodidad forman parte de una sociedad, a menudo también se incorporan a los sistemas sanitarios
El conocimiento es una de las herramientas más poderosas con las que contamos para transformar nuestras comunidades. No solo a través de datos, sino también mediante el diálogo, la confianza y la conexión.
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